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Migración a Ghost sin perder el SEO

Si vas a pasar tu blog, tu newsletter o tu medio a Ghost desde WordPress, Substack u otra plataforma, preparo la migración para que tus artículos sigan apareciendo en Google con su nueva dirección.

Cada artículo de tu blog acaba en Ghost con su dirección nueva.

Lo propio de Ghost

Qué cambia cuando tu publicación pasa a Ghost

Ghost se ocupa por su cuenta de buena parte del SEO técnico, pero no sabe dónde estaban tus artículos antes.

  • Los artículos van en la raíz: por defecto cada artículo vive en /{slug}/, las etiquetas en /tag/ y los autores en /author/. Si tu blog usaba fechas o categorías en la URL, esas direcciones cambian.
  • Las rutas se definen en routes.yaml: ese fichero marca la estructura de URLs y se sube desde los ajustes de Ghost. Con él se puede acercar la estructura nueva a la antigua y ahorrar redirecciones.
  • Las redirecciones van en redirects.yaml: se suben desde Ajustes, Avanzado, Labs. Cada regla va bajo su código, 301 para las permanentes y 302 para las temporales, y el fichero se sangra con espacios, nunca con tabulaciones.
  • El sitemap se crea y se actualiza solo: ghost lo publica en /sitemap.xml y lo enlaza desde el robots.txt. Compruebo que recoge todos los artículos.
  • Canonicals y datos estructurados vienen de serie: ghost añade etiquetas canonical y datos estructurados a entradas y páginas. Reviso que la canonical de los artículos importados apunte a su URL nueva y no a la plataforma de origen.

Cómo trabajo

Las tres fases de la migración

En Ghost el mapa de redirecciones viaja en redirects.yaml y lo pruebo antes de abrir.

Antes de la migración

  • Definir el alcance: pasar a Ghost suele llegar con un diseño nuevo, a veces con un dominio distinto y casi siempre con URLs nuevas para los artículos. Cada cambio tiene sus riesgos, y juntos se complican, así que primero dejo por escrito qué cambia y qué no.
  • Benchmark de la situación actual: analizo Search Console con al menos 12 a 16 meses de rendimiento por página y por consulta, Analytics, las posiciones de las palabras clave que te traen lectores y suscriptores, Core Web Vitals y los enlaces entrantes. Es la foto con la que compararemos todo después.
  • Rastreo completo de la web actual: con Screaming Frog o similar saco todas las URLs, códigos de estado, titles, metas, canonicals, hreflang, enlazado interno y profundidad de clic. En un blog con años aparecen etiquetas, archivos por fecha, páginas de autor e imágenes que nadie recordaba.
  • Mapa de redirecciones: URL antigua y URL nueva, una a una, empezando por las que traen tráfico o tienen enlaces. Nada de mandar todo a la portada. Lo que no tiene equivalente va al artículo o a la etiqueta más cercana. El mapa se prueba antes del día del cambio y se sube a Ghost en redirects.yaml.
  • Revisión antes de abrir: mientras se monta, la publicación nueva está en privado o en un entorno de pruebas. Reviso plantillas, canonicals, datos estructurados, velocidad, páginas de etiqueta y de autor, que no queden enlaces internos a direcciones viejas y que el sitemap salga con las nuevas.
  • Plan y calendario: elijo una fecha sin lanzamientos ni envíos importantes, con desarrollo disponible el día del cambio y los siguientes, y con un plan para volver atrás si algo sale mal.

El día de la migración

  • Compruebo en producción que las 301 funcionan, sin cadenas ni bucles, con una muestra grande del mapa antes y después del cambio. En Ghost compruebo además que la publicación ya no está en privado y que redirects.yaml lleva la última versión del mapa.
  • Rastreo la web nueva y la lista de URLs antiguas para confirmar sus códigos de estado.
  • Envío el sitemap nuevo a Search Console. Si cambia el dominio, verifico la propiedad nueva y uso la herramienta de cambio de dirección.

Después de la migración

  • Seguimiento diario las dos primeras semanas: indexación en Search Console, errores 404 y 5xx, posiciones de las palabras clave del benchmark y tráfico orgánico por tipo de página (artículos, etiquetas y páginas). Para ver qué rastrea Googlebot uso el informe de estadísticas de rastreo de Search Console.
  • Actualizo los enlaces externos que controlas, como perfiles, directorios, newsletters antiguas o medios que te citan, y pido el cambio en los enlaces más importantes que apuntan a tu web.
  • Comparo con el benchmark a las 2, 4, 8 y 12 semanas. Una caída temporal es normal, pero si a los dos meses sigue sin recuperarse, hay que buscar la causa.

Antes de empezar

Lo que no puedo garantizarte

  • Que no haya ninguna bajada. Tras el cambio el tráfico oscila unas semanas, y lo que sí controlo es que dure poco y que no se pierda ningún artículo ni enlace.
  • Una fecha exacta de recuperación. Depende de cuántas URLs cambian, de cuántos artículos tengas y de lo rápido que Google vuelva a rastrearlos.
  • Que Ghost te traiga más lectores por sí solo. Te quita trabajo técnico, pero el tráfico sigue dependiendo de lo que publicas.

Dudas

Preguntas frecuentes sobre migrar a Ghost

Es habitual una caída temporal mientras Google rastrea las direcciones nuevas. Si cada artículo antiguo redirige a su versión en Ghost, ese tráfico puede volver a sus páginas.

Depende de cómo los tuvieras montados. Si tus artículos ya estaban en la raíz con su slug, pueden quedarse igual. Si llevaban fechas o categorías, se puede reproducir esa estructura con routes.yaml o redirigirlos con redirects.yaml.

Ghost organiza el contenido con etiquetas, que viven en /tag/. Las categorías de tu web anterior se convierten en etiquetas o se redirigen a la más cercana.

No. Soy consultor SEO en Valencia, pero las migraciones las hago en remoto con publicaciones de toda España.

¿Vas a pasar tu publicación a Ghost?

Cuéntame qué está pasando en tu web y te digo si puedo ayudarte y cuándo tengo disponibilidad.

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